Cuaderno de bitácora del proyecto viajero-fotográfico ankorONtour 2013 que nos llevará a recorrer Vietnam de sur a norte. Aquí, cada día, intentaré contar y transmitir las vivencias que experimente durante este viaje.
martes, 5 de noviembre de 2013
Madrid me mata...
Cuando comento mis destinos de viaje a mis allegados, mucha gente se llama la atención, los consideran aventurados, destinos poco comunes o en ocasiones, arriesgados. Esa manera de considerar todo aquello que nos es lejano o extraño, todos esos lugares que cultural, social o religiosamente nos son extraños y por tanto consideramos, como si de romanos en Germania se tratara, Bárbaros a todo lo que nos es ajeno.
Hemos pasado apenas un día en Madrid, un día de asueto y paseo antes del asalto a Vietnam. Algo que ya hicimos el año pasado antes de y después de viajar a Istanbul. No me gusta Madrid, he de reconocerlo, no me atrae ni su Historia inexistente, ni su monótona arquitectura, ni su cielo gris, ni sus fronteras sin mar. Sin embargo, ese es el punto de escala por ser mucho más económico que desplazarse a Barcelona, incluso el vuelo internacional desde el corazón de Catalunya es considerablemente más caro que desde la capital de Castilla. Así que más o menos "obligado" este es nuestro punto intermedio...Madrid.
Para aquellos que se asombran de los destinos exóticos, que pudieran sorprenderse de lo que en esos sitios pueda esperar al viajero....les recomiendo un paseo por las calles de Madrid. Calles abarrotadas en basuras que deambulan a uno y otro lado a merced del batir del viento, personas que se acercan suplicando una limosna a las terrazas casi vacías del centro de la ciudad, decenas de personas arrastrando cartones y mantas en los soportales de la Plaza Mayor a la espera del cierre de los comercios para hacer de la calle su hotel de mil estrellas.
Ese ese el Madrid que hemos visto en apenas veinticuatro horas. Deprimente. Madrid, el alma del neoliberalismo de quienes nos gobiernan, adalid de las políticas de la extrema derecha, donde todo lo público muere en manos del capital, ese Madrid iluso que consideraba que el mundo también es ciego en sus pretensiones de grandeza olímpica....ese Madrid apesta. Apesta a pobreza, a suciedad y a decrepitud. Éxito de las políticas excluyentes, laboratorio de lo que será un Estado si no nos rebelamos contra quienes nos imponen su doctrina. Aquellos que no caben en su cuenta de dividendos revolviendo en los cubos de basura del poder.
Mientras el poder se atrinchera tras vehículos de polícias fuertemente pertrechados. Aquellos que denominan este status como de "normalidad democrática" deben protegerse con el uso coercitivo de la violencia para mantener el lugar donde les hemos puesto.
En pocas horas empezamos nuestra odisea aérea para alcanzar el oriente del planeta. Nos esperan veinte horas de vuelo y siete de difencia horaria, escalas y esperas. Somos de esos, pocos ya, afortunados que viajan por placer mientras muchos viajan para no poder volver. Hay algo de remordimiento, de pensar en la sútil línea que nos separa de vivir alongados al interior de un cubo de residuos marcada quizás por un cruel giro de la fortuna.
Ninguno esta a salvo, miramos con cara de pena a aquel que no tiene nada creyéndonos intocables en nuestra burbuja de bienestar que mengua sin cesar. Agriculce sentir de que se enfrenta a la alegría de conocer un nuevo lugar y la tristeza por la miseria que deja detrás. Pienso que viajamos a un país cuyo pueblo fue capaz de derrotar al más poderoso ejército de la Historia y sin embargo, nosotros nos somos capaces de echar a unos parásitos corruptos de nuestra casa.
Hoy se hace patente ese dicho que reza: "Madrid me mata"....
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